La jueza venezolana María Lourdes Afiuni ha recuperado su libertad plena tras el anuncio de que se ha cerrado definitivamente el caso judicial que la mantuvo presa durante casi diez años. La familia de Afiuni hizo público este desenlace a través de un comunicado, expresando su satisfacción por una decisión que consideran justa y necesaria.
En el comunicado, su hermano, Nelson Afiuni, y su abogada, Thelma Fernández, afirmaron que este cierre formal del caso representa el fin de un proceso que nunca debió existir, subrayando las graves violaciones a los derechos humanos y al debido proceso que sufrió Afiuni durante su detención.
Contexto del caso de Afiuni
María Lourdes Afiuni fue detenida en diciembre de 2009, poco después de ordenar la liberación bajo fianza del banquero Eligio Cedeño. Esta decisión provocó la ira del entonces presidente Hugo Chávez, quien exigió su condena a 30 años de prisión, llamándola «la presa personal de Chávez». Afiuni fue encarcelada en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), donde experimentó condiciones inhumanas, y pasó por un deterioro significativo de su salud.
En marzo de 2019, Afiuni fue condenada a cinco años adicionales de prisión por un cargo de «corrupción espiritual», el cual ella misma calificó como un «delito inventado». A lo largo de su encarcelamiento, su familia y defensores de derechos humanos denunciaron una serie de abusos y torturas que sufrió, incluyendo un ataque físico que resultó en la extirpación de su útero.
Condiciones de salud y la lucha por la libertad
Recientemente, su estado de salud se deterioró, lo que llevó a su familia a exigir su libertad plena. En agosto de 2023, Afiuni fue hospitalizada debido a un cuadro de mareos y vómitos, donde se le diagnosticaron tres lesiones tumorales que requieren atención médica inmediata. A pesar de la angustia y el sufrimiento que ha soportado, su familia expresó que el cierre del caso no borra el sufrimiento vivido ni repara los daños ocasionados.
Un símbolo de la lucha por la independencia judicial
El caso de Afiuni ha trascendido el ámbito personal, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la independencia judicial en Venezuela. Su familia y defensores han señalado que su experiencia es una advertencia sobre el uso del sistema judicial como un instrumento de represalia contra quienes actúan con imparcialidad.
Afiuni ha sido reconocida internacionalmente como una presa política, y su situación ha suscitado el interés de figuras como Noam Chomsky, quien ha abogado por su liberación. A lo largo de los años, su caso ha resaltado la crítica situación de los derechos humanos en Venezuela y la represión que enfrentan aquellos que desafían al régimen.
Finalmente, la familia de Afiuni agradeció a todas las personas e instituciones que apoyaron su liberación, indicando que el cierre del caso es un paso positivo, aunque el sufrimiento y las secuelas de su encarcelamiento perduran. La historia de Afiuni, según su hermano, debe ser recordada como un llamado a la defensa de la independencia judicial y los derechos de todos los venezolanos.
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